¡Esto no es como empieza sino como termina! Las voces del futbol lo daban por descontado, Colombia sería victima de una goleada y los de la camiseta roja con las siglas CCCP seguirían su victorioso trasegar por la copa, hasta los 11 minutos del primer tiempo fue así, dos goles de Ivanov y uno de Chislenko ponían un 3-0 categórico, Pedernera y sus muchachos sufrían los estragos de una afinada maquina soviética pero aun no se rendían, diez minutos más tarde German cuca Aceros recibe un pase por la punta izquierda del área rival se voltea de cara al pórtico y con un globito baña a Yashin para poner el descuento, empezaba Colombia a presionar, las tribunas con 8.040 espectadores se empezaban a agitar, la araña negra tendría que tejer bien su red si no quería recibir más goles. El olímpico Coll Podelnik ya en el segundo tiempo parecía poner las cosas en orden de nuevo, 4-1 marcaba el tablero de madera del Dittborn cuando Marcos Coll puso el balón en el tiro de esquina, el disparo es débil y muy cerrado, da un bote cerca al defensa entrando en el arco. – ¿Gol? – si gol- ni el mismo Coll lo creía mientras sus compañeros lo abrazaban, era el primer gol olímpico en la historia de los mundiales, hasta nuestros días el único de esta factura, solo dos goles faltaban para remontar el marcador. En una excelente jugada el mismo Coll arranca desde el medio por la izquierda, combina con Marino Klinger que llega hasta la línea de fondo y pasa el balón a Hector Zipa Gonzales que centra al