Comparsa con letra y música de Antonio Martinez Ares, bajo la dirección de Ángel Zubiela. Cuarto Premio. La mala suerte quiso que Antonio Martín con sus ‘Trotamúsicos’ y esta comparsa fueran casi dos gotas de agua. La niña del 3×4 ha puesto un disfraz en mi casa, ha dejao un bombo de coplas, acurrucao, una guitarra, y en medio de los platillos una nota en la que pone: “Quiéreme otra vez un poquito, quiéreme otra vez un poquito, musicón, de mis amores”. ¿Dónde está la tierra sagrada que hace música en los mares, recitado de un niño de viento y de una niña de corales? Mira, que me han dicho que falta poco por llegar, al son de la orquesta. Que sí, “Do-Re-Mi-Fasoleando” a bombo y platillo, revienta las calles. Una Tierra que de instrumento, que me llena las entrañas, y que esconde entre Febrero los pecaos en las guitarras, la que lleva tres mil años, sin parar, siempre cantando, su deseo. Un lugar que en Carnaval se disfraza de algún sueño y “Do-Re-Mi-Fasoleando” se hace viejo. Rueda que te rueda, en un bombo va dormida mi canción, los sonidos de mi alma en un pantalón, de pueblo en pueblo, siempre, ahí estoy yo. Yo cojo los diamantes de las nubes y los pongo en un “Do-Re-Mi”. Dicen: “Se nota en el platillo que eres feliz”. Es mi vivir. Me dicen: “¡Uuhhhhh!”. Tú igual, siempre poniendo rizos al escándalo, buscando flores en los tambores, sin ton ni son, tú siempre rueda que te rueda, ¡Ohhh! ¡Paraparapapa! ¡Paraparapapa! ¡Yarayarayara! Me dicen: “¡Uuhhhhh!”. Limosnas pa las