Hitler causó más muerte y destrucción que ninguna otra persona en la historia. Además, también tenía planes para construir una nueva y gran Alemania, basada en la ideología nazi, que pudiera equipararse a las antiguas Grecia y Roma. Nuestros investigadores recomponen el retrato de la Alemania que quería Hitler, a partir de las ruinas de lo que se construyó, así como de los planos de su arquitecto, Albert Speer, y de los proyectos que nunca se realizaron. En Nuremberg, recrearemos la Tribuna del Campo Zeppelín, con cabida para 60.000 personas. Revelaremos el verdadero propósito del estadio diseñado por Albert Speer para albergar los Juegos Olímpicos, con espacio para 405.000 personas sentadas. Además, con la ayuda de imágenes generadas por ordenador y basadas en los planos de Albert Speer, reconstruiremos los monumentos que Hitler había planeado para sí mismo: el Arco Triunfal, dos veces más alto y cuatro veces más ancho que el Arco de Triunfo de París; el Salón del Pueblo, una estructura tan grande que la Torre Eiffel cabía dentro. Obras monstruosas construidas con mano de obra esclava: éste es el “Mundo Perdido” que hoy habitaríamos si el desenlace de la Segunda Guerra Mundial hubiera sido diferente.