Alysson es una salvadoreña de 26 años que debido a la crisis constante en la que viven la mayoría de familias pobres en El Salvador, decidió unirse a los miles de centroamericanos que cada año abandonan sus países y se convierten en indocumentados desde que ingresan a México, camino a Estados Unidos. Alysson fue engañada en Tecún Umán, un pueblo guatemalteco en la frontera con México. Le dijeron que iba a trabajar de mesera y terminó arriba de una mesa, con poca ropa, bailando para un par de borrachos y prostituyéndose por un par de quetzales.