es el líder de una organización internacional de droga llamada la ‘Alianza de Sangre’, también conocido como el Cártel de Sinaloa. Después del arresto de Osiel Cárdenas del Cártel del Golfo, Joaquín Guzmán se convirtió en el principal traficante de drogas de México, y probablemente del mundo. Desde su fuga en enero del 2001, es el segundo más buscado por el FBI e Interpol. La revista financiera Forbes calcula su fortuna en mil millones de dólares. Durante 1980 Guzmán se asoció con Miguel Ángel Félix Gallardo (también conocido como El Padrino), el principal narcotraficante en México durante esa década. En 1989, fue detenido y procesado Miguel Ángel Felix Gallardo, líder del entonces Cártel de Guadalajara, junto con los hermanos Arellano Félix, lo que causó que el Cártel de Guadalajara se dividiera y Joaquín Guzmán se trasladó hacia Culiacán y fundó el Cártel de Sinaloa, consolidándose como el líder del narcotráfico en México. Los hermanos Arellano Félix se infiltraron en Baja California y crearon el Cártel de Tijuana. Con los años, ambos cárteles desarrollaron una profunda rivalidad, la cual alcanzó uno de sus puntos más violentos el 24 de mayo de 1993, cuando ambos cárteles protagonizaron una mortal balacera en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara donde una de las siete víctimas fue el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo. La familia de Joaquín Guzmán ha sufrido ocho bajas, cuatro han sido ejecutados y otros cuatro detenidos. Uno de sus hijos, Edgar Guzmán Beltrán, de